|

Tras la mencionada tragedia ocurrida en Curundú, se
despertó en toda la comunidad Justina, tanto la
primaria como la secundaria, un sentimiento de
solidaridad manifestado a través de donaciones de
útiles escolares, alimentos y demás.
Camino a la escuelita pudimos percatarnos del lamentable estado en
el cual se encuentra parte de este corregimiento,
casa consumidas en su totalidad fueron los residuos
de dicha tragedia. Pero todo esto se opacó tras el
gratificante recibimiento de las hermanas Amarelis y
Cristina de la parroquia María Reina de Curundú y de
la radiante sonrisa en el rostro de cada niño y cada
niño(a) de la escuela Marie Poussepin.
|


Las hermanas, muy
amablemente, nos mostraron las instalaciones de la
escuelita y nos comentaron de los proyectos que se
llevarán a cabo.
Fue invaluable la experiencia humanitaria que adquirimos al
convivir con esos niños y niñas, que reflejan una
luz de esperanza entre la desgracia ocurrida.
Al final nos sentimos regocijados por las donaciones recibidas de
manos caritativas, y que verdaderamente van a ayudar
a las personas necesitadas.
Le damos gracias a Dios, por tener lo que tenemos, aprovecharlo al
máximo ya que hay quienes necesitan un pequeño
granito de ayuda y amor
Muchísimas Gracias y que Dios los bendiga
Nadine Sam y Melanie Baso VI “A”
SIGUIENTE |